“Si quieres perder peso, no debes cenar hidratos, porque engorda”. Este es un mito que lleva años intentando darles la razón a ciertas dietas llamadas “milagro”- como los son las hiperproteicas, por ejemplo – y que debemos sacar de nuestra mente de una vez por todas.

Hay dietas, incluso que van más allá, eliminando de la dieta cualquier alimento que contenga hidratos de carbono para poder así perder peso mucho más rápido. Pero como ya sabemos… “lo que rápido baja, rápido sube”, por lo que os recomiendo que no eliminéis los hidratos de carbono al 100%, ya que lo recomendable es moderar su consumo.

Pero, ¿cuándo se produce el aumento de peso? Es decir, ¿por qué engordamos? ¿Por cenar hidratos de carbono, simplemente? La razón es porque estamos ingiriendo más calorías de las que estamos quemando, tan sencillo como eso.

A lo largo del día, nuestra alimentación debe ir variando pero no sólo en cantidad, sino el tipo de alimentos que ingerimos durante la jornada debe ser distinto. A continuación, os detallo brevemente cómo debe ser un plan alimentario si lo que queremos es repartir la energía durante todo el día y, además, no tener sensación de hambre continuamente:

cenar hidratos

  • Realizar 5 comidas ligeras.
  • Cuando comas hidratos de carbono (sea a la hora que sea), hazlo en su forma integral, ya que así te proporcionarán energía durante más tiempo y no provocarás picos altos y bajos de azúcar en la sangre.
  • El desayuno debe ser variado (con frutas, proteínas, cereales y semillas) y debemos dedicarle unos 15 minutos.
  • Es importante comer relajados, prestando atención a lo que estamos comiendo.
  • Tanto a media mañana como a media tarde, os recomiendo realizar un pequeño tentempié bajo en grasas y rico en fibra. Así evitaremos tomar fibra en exceso en las comidas principales y obtendremos una mayor sensación de saciedad.
  • Para la comida, optaremos por un plato más calórico que para la cena.
  • En la hora de la cena, evita tomar alimentos con grasa.
  • Tanto en la comida como en la cena, acompañaremos el plato con 2 rebanadas de pan integral.
  • Cenar temprano es mucho más beneficioso para el organismo, ya no porque vayamos a engordar o no, sino porque ayudaremos así a nuestro cuerpo a obtener un mejor descanso durante la noche.

En definitiva, tanto si quieres perder peso como si simplemente quieres cuidarte, puedes cenar hidratos de carbono con total tranquilidad, pero la ración será mucho menor que si la tomáramos en la hora de la comida.

Busca y consigue el equilibrio en tu alimentación diaria y… ¡Cómete la Vida!