Estamos en plenas Navidades, unas Navidades especiales y únicas las de este año sin duda. Pero no me voy a entretener hablando de las diferencias de las Navidades de este año con respecto a años anteriores, ya que hay algo que no va a cambiar este año y son las típicas  comilonas de Navidad.

Puede que tengamos la sensación de que una mesa de Navidad no es una mesa de Navidad si no está repleta de comida. De ahí a que comamos en exceso en estas fechas. Eso y que la tradición manda 🙂

Lo que me encuentro mucho en consulta es que, además de comer en exceso, fuera de lo que serían las comidas típicas de Nochebuena, Navidad, Nochevieja y Año Nuevo, no se suele mantener una rutina saludable en lo que a horarios de comida y calidad nutricional se refiere.

Las comidas y cenas de Navidad las tenemos clarísimas pero, ¿qué ocurre con los desayunos, almuerzos y meriendas durante estas fechas? Veámoslo a continuación:

¿Qué hay fuera de las comilonas de Navidad?

Hay personas que no desayunan, ni almuerzan ni meriendan estas fechas por distintos motivos:

1.- Para compensar los excesos de las comidas principales.

2.- Para no comer tanto o para no ingerir tantas calorías de más.

comilonas de Navidad

Es precisamente en este último punto donde quiero detenerme ya que, como digo en consulta, conseguimos justo el efecto contrario. Me explico: si estoy preparándome para la cena de Nochevieja y llego sin haber desayunado ni comido apenas y me he saltado la merienda, lo más probable es que esa noche cene muchísimo y termine de cenar incómodamente lleno/a en lugar de terminar cómodamente saciado/a.

Lo ideal es mantener tu rutina habitual de desayunos, almuerzos y meriendas, ya que así será más fácil mantener también un equilibrio en las comidas principales (mediodía y noche).

Mantener unos buenos hábitos durante las Navidades a lo largo del día te ayudará a conservar el equilibrio estas fiestas y a evitar, en gran medida, los excesos.

Elige cómo quieres sentirte estas Navidades, disfrútalas al máximo y… ¡Cómete la Vida!