Estamos en pleno verano y en estos meses de calor nos apetece mucho más comer sano, incluyendo más cantidad de frutas y verduras en nuestro día a día que durante el invierno. ¡Esto es genial! Pero no debemos olvidarnos de que hay frutas… y frutas.
Es cierto que exiten muchos mitos entorno a las frutas y que ninguna de esas frutas va a hacernos daño. Pero siempre digo lo mismo: “en la variedad está el gusto” y en lo que a la alimentación diaria se refiere, debemos tenerlo muy presente.
Os animo a que incluyáis frutas de verano y de temporada en vuestra dieta, ya que es el momento perfecto para tomarlas. Además, nos ayudan a regular nuestro apetito y a hidratarnos durante todo el día. A lo que debemos prestar especial atención es a su verdadera composición, ya que hablando de hidratarse… han llegado a mis oídos frases como “la sandía es todo agua”, “la piña adelgaza”, “la papaya es un montón de azúcar”, etc.
5 mitos de las frutas de verano:
Pues bien, vamos a conocer de una vez por todas 5 verdades entorno a las 5 frutas de verano que os presento a continuación.
Sandía:
Es una de las estrellas indiscutibles del verano, ya que es la época en la que podemos disfrutar de esta refrescante fruta. Es muy rica en agua y fibra, motivo por el cual agradecemos su dulce sabor y frescura en los meses más calurosos del año. Además de líquido, nos ayuda a reponer sales minerales como el magnesio y el potasio y es muy rica en betacarotenos y licopenos, antioxidantes indicados para mantener nuestra piel firme e hidratada.
Mango:
Esta fruta tropical también nos aporta numerosos beneficios sobre nuestra piel previniendo su envejecimiento prematuro, ya que es rica en pro-vitamina A y nos ayuda, además, a mantener nuestra vista perfecta y libre de los efectos negativos de los rayos del sol. Pero no debemos olvidar su contenido en azúcares, por lo que lo ideal es que compartamos un mango entre 2 ó 3 personas.
Papaya:
Es la fruta perfecta para tomarla en el momento del postre, ya que gracias a su contenido en papaína, nos ayuda a mejorar y facilitar la digestión y hace que nuestro organismo elimine todo aquello que no necesita.
Melón:
Por muchos es sabido el dicho del melón: “por la mañana oro, por la tarde plata y por la noche, mata”. El motivo es el siguiente: el melón es una fruta que fermenta con rapidez en el estómago y hay personas a las que no les sienta del todo bien, pero esto no significa que sea una fruta indigesta de por sí. En realidad, es una fruta muy rica en agua y fibra y pobre en calorías, estupenda para evitar el picoteo en verano.
Piña:
Si tuviera que elegir y recomendar una sola entre las frutas de verano esta sería, sin duda, la piña. Facilita la absorción de las proteínas gracias a su contenido en bromelina y su efecto detox es prácticamente inmediato. Es estupenda para después de unos días de comidas copiosas y para ayudar a metabolizar la grasa acumulada con mayor facilidad y éxito.
En definitiva, es bueno incluir frutas en nuestro día a día, pero debemos hacerlo respetando las raciones idóneas de cada una.
Incluye frutas y verduras en su justa medida y… ¡Cómete la Vida!
*Imágenes obtenidas de blissfullbasic.com y lorensworld.com.




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