En el artículo de este mes, voy a hablaros de esos 4 aspectos o claves de vuestro día a día que pueden convertirse en vuestras aliadas a la hora de lograr esa pérdida de grasa que queréis lograr.
Lo que quiero es daros mi visión como nutricionista sin generaros una necesidad, basándome en lo que veo en consulta a diario y de lo que a las personas que acuden a mí más les ayuda y les motiva a la hora de lograr y mantener sus objetivos de pérdida de grasa. Recordemos que es importantísimo alimentar esa motivación.
Debemos tener en cuenta que cada persona es distinta y lo que le funciona a una, no tiene por qué funcionarle a otra: el “amimefuncionismo” como que no… Mi única intención es que este breve artículo te sirva de ayuda e inspiración.
El descanso como aliado para perder grasa
¡Así es! El descanso es fundamental a la hora de lograr una pérdida de grasa y no estoy hablando de pasarnos el día tumbadas o tumbados, sino de aprender a parar.
El frenar de vez en cuando es clave para tomar perspectiva y mejores decisiones acerca de lo que vamos a comer o cenar, del ejercicio que necesitamos hacer, etc. Además, aquí me gustaría destacar que un descanso reparador ayuda a la generación de la masa muscular que, como más adelante veremos, juega un papel fundamental en la quema de esa grasa.
La alimentación
¿Existen alimentos “quema-grasa”? La respuesta es que no o, al menos, no hay estudios que afirmen el poder quema-grasa de los alimentos. Eso sí, la regla de que cuantas menos calorías ingiero, más calorías quemo, es mentira. Ocurre, más bien, todo lo contrario:
Si yo no le doy a mi organismo unos nutrientes mínimos, es decir, si aplico una restricción calórica muy severa, entiende que debe entrar en reserva, va a intentar regular y compensar esa restricción y, por lo tanto, el resultado que obtendremos es que estaremos enseñando a nuestro organismo a que reserve grasa, cuando nuestra intención es la contraria, que elimine la grasa que no necesita.
Así que el enfoque que debemos darle a nuestro tipo de alimentación es el de asegurar que estamos cubriendo nuestros requerimientos nutricionales (siempre bajo la supervisión de un profesional) y a partir de ahí, valorar cómo hacer ese reparto de comidas en base a nuestras rutinas, horarios, costumbres, etc.
¿Y qué tiene que ver mi rutina y horarios con las comidas que yo haga durante el día para perder más o menos grasa? Porque es fundamental que esa alimentación sea sostenible y podamos mantenerla en el tiempo. De lo contrario, estaremos en un constante sube-baja del que nos resultará difícil salir. ¡Ah! Y ya que estamos, si las recetas son prácticas y apetecibles, la adherencia y la motivación estarán aseguradas.
La gestión emocional
La clave nº3 es la gestión emocional y dentro de esta, la regulación de nuestros niveles de cortisol, más conocido como la hormona del estrés. Y no se trata de eliminar el hambre emocional, ya que el hambre o el comer emocional es algo que nos humaniza. Consiste más bien en el trabajar para tener las herramientas suficientes como para gestionar esos momentos de hambre o comer emocional y así lograr que sean menos frecuentes.
El ejercicio
Y por último, pero no menos importante, la clave nº4 es el ejercicio, en concreto, el de fuerza. Aunque el ejercicio cardiovascular nos pueda ayudar a quemar algo de grasa (el hecho de caminar o pasear en bici) el ejercicio de fuerza nos ayuda a mantener e incluso desarrollar una masa muscular que nos va a permitir que la quema de grasa se dé más fácilmente.
Espero que este artículo os resulte interesante y si queréis más información, no dudéis en visitar nuestra web: www.cometelavida.es




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